El entrenamiento de nuestras mascotas
Definitivamente el entrenar a nuestros cachorros para que vayan al “baño” en el lugar que les queramos asignar es una tarea que requiere no solo trabajo sino también paciencia y perseverancia.
Se encuentra en diferentes literaturas que alrededor de las 8 semanas es el momento idóneo para enseñar a un perro a hacer sus necesidades en un lugar concreto; esto debido a que es a esta edad cuando los cachorros desarrollan su “preferencia de sustrato” (lo que significa: aprender a orinar y defecar sobre una superficie de un material concreto).
Les compartimos algunos pasos a seguir para poder entrenar a nuestros cachorros:
1. Supervisión: Debemos de acompañar a nuestra mascota al lugar donde queremos que orine o defeque con una frecuencia que se adapte a sus necesidades. Para poder calcular la frecuencia hay estudios que indican que un cachorro es capaz de aguantar sin orinar o defecar un número de horas igual a los meses que tiene, más una. Un ejemplo es que un perro de 3 meses su periodo deberían de andar en cada 4 horas (3 meses + 1h = 4 horas); y así sucesivamente. Podemos esperar un control voluntario a partir de los 6 meses.
2. Anticipación: Adicional a acompañar de acuerdo al rango de horas establecido previamente hay momentos específicos en los cuales podemos anticiparnos.
· Después de dormir,
· Después de comer; o
· Después de jugar
Es posible que hagan “pipi” o “popo” por lo que los podemos llevar al lugar que queremos que sea y cada vez lo logre reforzar con un premio como una galleta.
3. Premio: Los premios funcionan como reforzadores de conducta. Por lo que cuando hagan sus necesidad en el lugar correcto hay que felicitarlo efusivamente con carisias y palabras; y si queremos podemos agregar una galleta.
4. Durante la noche: Es posible que no puedas controlar la situación pero si podemos quitarles el agua 1 hora antes de que nos vayamos a dormir y darle de comer unas 3 horas antes para que estemos despiertos y podamos tener supervisión. Si duerme dentro de la casa también se puede asignar un área con toallas especiales.
5. No castigar: El periodo de recordación de nuestras mascotas es corto ellos trabajan mucho por relación; por lo que si ya se hicieron “pipi” o “popo” en el lugar no adecuado el castigo no es necesario. Si se castiga con agresividad nos puede a un futuro causar inconvenientes y el cachorro nos coja miedo.
6. Productos de apoyo: Existen productos en el mercado que funcionan como apoyo al entrenamiento que se acostumbran a conseguir en la veterinaria de confianza así como toallas y tapetes especiales para casas que no cuenten con jardín.
Es importante mantener una rutina por más difícil que suene ya que esto les ayudará a ellos a prever y entender la dinámica.
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